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8 de marzo de 2018: Huelga Feminista

Sáb, 03/03/2018 - 03:28

Artículo de opinión de Laura Vicente

Las mujeres han trabajado siempre; pese a ello se les ha negado históricamente el perfil de trabajadoras. Por una parte las tareas domésticas no se han valorado como trabajo puesto que era el destino natural de la mujer y las tenía que realizar con ternura, abnegación y dedicación a los demás. Todavía hoy se están deconstruyendo los conceptos y modelos de la economía tradicional. La economía feminista apuesta por un cambio radical del análisis económico a partir del cual se integren los diferentes trabajos realizados por hombres y mujeres y, además, se considere como objeto central el bienestar y la sostenibilidad de la vida humana. Hoy se empieza a reconocer el importante papel que jugaba el trabajo de cuidados que era un aspecto central del trabajo doméstico alejado del trabajo asalariado. La producción capitalista sólo podía existir porqué sus necesidades –individuales y sociales, físicas y emocionales- eran cubiertas con el trabajo no retribuido de las mujeres. El trabajo doméstico se entiende hoy como un conjunto de necesidades a satisfacer en lugar de un conjunto de tareas a catalogar.[1]

El mismo discurso que no consideraba los cuidados como trabajo influyó en la consideración negativa del trabajo extradoméstico femenino. Las mujeres realizaban un trabajo remunerado porque no quedaba más remedio y se consideraba como algo temporal, por tanto debían afrontar los trabajos menos cualificados y peor pagados.

Puesto que las mujeres no tenían perfil de trabajadoras, dependían de los hombres, no tenían autonomía personal y su pequeño mundo quedaba reducido al hogar donde reinaba como “ama de casa”, ángel del hogar” o “perfecta casada”[2].

Pese a tantos impedimentos las mujeres se han ido incorporando al trabajo remunerado y han dejado al descubierto la importancia para el capitalismo de su trabajo no remunerado. Sin embargo la mujer es la que sufre las tasas de paro más elevadas, los trabajos precarios e intermitentes. Cobran menos que los hombres y la brecha salarial llega, de media, al 27 %.

Por eso la huelga convocada no es solo laboral y tiene que abarcar otros espacios y trabajos: el de los cuidados, el del consumo, el del estudio y los espacios asociativos. Por eso la huelga es de todas las mujeres, todas pueden encontrar su espacio en esta movilización que es global transfronteriza y transcultural.

Este es un “movimiento internacional diverso que planta cara al orden patriarcal, racista, capitalista y depredador con el medio ambiente, y que propone otras vidas y otro mundo radicalmente distinto. Formamos parte de las luchas contra las violencias machistas, por el derecho a decidir sobre nuestro cuerpo y nuestra vida, por la justicia social, la vivienda, la salud, la educación, la soberanía alimentaria, y la laicidad, contra el extractivismo y los tratados de libre comercio, la explotación y muchas otras luchas colectivas. Unidas por otra forma de entender y organizar la vida, la economía y las relaciones. Porque somos antimilitaristas y estamos contra las guerras, y las fronteras, contra los Estados autoritarios y represores que imponen leyes mordaza y criminalizan la protesta y la resistencia feminista. Unidas a las mujeres que defienden los derechos humanos y la tierra, arriesgando sus vidas. Formamos parte de un proceso de transformación radical de la sociedad, de la cultura, de la economía, de las relaciones. Queremos ocupar el espacio público, reapropiarnos de la decisión sobre nuestro cuerpo y nuestra vida, reafirmar la fuerza política de las mujeres, lesbianas y trans y preservar el planeta en el que vivimos”[3].

El 8 de marzo de 2018 no es la meta, es una etapa más en este proceso abierto de movilización del feminismo que es imparable.

[1] Algunas aportaciones importantes respecto al estudio de las necesidades a satisfacer son el enfoque de las capacidades de Amartya Sen y Martha Nussbaum o la idea de las capacidades de Manfred Max-Neef.

[2] Términos decimonónicos que servían para ensalzar su trabajo no remunerado en el hogar.

[3] Fragmento recogido del argumentario de la Comisión de contenidos del 8 de marzo de 2018

http://pensarenelmargen.blogspot.com.es/2018/03/8-de-marzo-de-2018-huelg...

Laura Vicente

La incapacidad del Gobierno cada día más evidente

Vie, 03/02/2018 - 21:14

“Los datos del Ministerio de Empleo de febrero sobre el mercado de trabajo, coinciden con el sexto aniversario de la Reforma Laboral del PP: empleo precario, aumento de la temporalidad, fraude en las contrataciones y mayor abuso empresarial”

Que febrero ofrezca unos datos de cerca de 7.000 parados y paradas menos, puede considerarse sólo una mala noticia: los meses anteriores en la serie estadística histórica, muestran que es el mes que menos ha disminuido el desempleo y, además, el precedente del mes de enero, donde se mandó al paro a cerca de 70.000 personas (terminación campaña de navidades), a la vez que todas las contrataciones en el 91,1% fueron temporales y cientos de miles de trabajadores y trabajadoras fueron dados de baja de la Seguridad Social, consolida un mercado de trabajo precario, temporal y el crecimiento del poder unilateral del empresariado en el “reino del fraude y el abuso”.

La gravedad e injusticia social que demuestran las cifras del Ministerio (SEPE), es que el Mercado de Trabajo (empleos, contrataciones, desempleo, afiliación a la Seguridad Social, prestaciones de desempleo, salarios), se ha consolidado en términos políticos y sociales, como un “mercado puro y duro”, donde la “fuerza de trabajo” (trabajadores y trabajadoras) se trata como cualquier “mercancía” por parte de todo el empresariado (privado y público) y se le ha vaciado de sus derechos más esenciales.

- Se consolida el desempleo forzoso de las personas jóvenes, volviendo a tasas de cerca del 50%

- Se consolida que cerca del 50% de las personas paradas no reciben ninguna prestación de desempleo y además, que el 50% de todas las personas paradas se encuentran en riesgo de pobreza y exclusión.

- Se consolida que las contrataciones que se realizan (una media mensual de 1,2 millones), más del 90% son temporales

- Se consolida la depreciación de los salarios y las prestaciones de desempleo, donde más del 60% de todas las personas paradas según el SEPE (3.470.000) que reciben prestación de desempleo, lo hacen sobre la prestación asistencial de 430€.

- Se consolida la precariedad en el empleo que se crea, la cual (según Eurostat) asciende al 56,8% del empleo creado en el estado español, frente al 22% en el conjunto de la U€.

- Se consolida el fraude continuo en las contrataciones y el abuso empresarial en la organización del trabajo.

Los objetivos que las clases dominantes -la oligarquía financiera e industrial, a la vez que las clases políticas, fijaron en el 2010 (Reformas y Recortes de los gobiernos PSOE) y consolidaron en el 2012 (Reformas y Leyes de Estabilidad Presupuestaria y Financiera, a la vez que leyes anti-movimientos sociales), los han logrado con creces, no solamente en el “mercado de trabajo”, sino también en la mayor parte de las relaciones sociales, es decir, en la sociedad.

CGT considera que solamente existe una manera y un camino para revertir esta barbaridad e injusticia social: la lucha en la calle, en los barrios, en los centros de trabajo, en los centros de educación, en los centros de salud… y la HUELGA GENERAL del 8 de Marzo, la movilización en defensa de las pensiones se convierte en una gran posibilidad de cuestionar el capitalismo.

Secretariado Permanente de la CGT

Secretariado Permanente de la CGT