CGT apoya al pueblo palestino en su legítimo derecho a vivir en paz y libertad

CGT denuncia la complicidad de la comunidad internacional en el bloqueo a Gaza.

Desde mediados del siglo pasado el pueblo palestino viene sufriendo una agresión constante por parte del gobierno israelí que no reconoce los derechos fundamentales de la población Palestina.

CGT en su lucha por conseguir un mundo en paz basado en la justicia social, la libertad y la solidaridad entre los pueblos, siempre ha condenado las intervenciones militares y ocupaciones y hemos exigido con fuerza la retirada de los ejércitos de los territorios ocupados.

Así mismo, CGT quiere denunciar públicamente la complicidad de los gobiernos internacionales, incluido el español, que con su participación activa o sus silencios, están apoyando un bloqueo ilegal que sufren alrededor de un millón y medio de personas. De la misma manera, denunciar el silencio del gobierno español mostrado ante la orden de inmovilizar los barcos de la II Flotilla de la Libertad “Rumbo a Gaza” en el puerto del Pireo (Grecia).

CGT exige que se respeten los derechos humanos fundamentales de todos, sin distinciones de género, raza, religión, etnia o nacionalidad.

Apoyamos y mostramos nuestra solidaridad con las movilizaciones pacíficas en busca de libertades y derechos de las personas como recientemente hemos visto en la sociedad árabe donde nos han dado una gran muestra al mundo occidental de todo lo que la movilización social puede conseguir.

CGT cree y apuesta por la MOVILIZACIÓN SOCIAL como motor de cambio de nuestra sociedad en nuestra lucha por conseguir un mundo justo y solidario y alza la voz para lanzar un mensaje alto y claro de apoyo a la población Palestina reprimida.

CGT apoya al pueblo palestino en su legítimo derecho a vivir en paz y libertad en su tierra, de forma soberana, autónoma, independiente, sin ocupación militar por parte de Israel, sin bloqueo internacional, exigiendo el derecho a la autoorganización como pueblo y a la autogestión de su tierra.

Secretaría Relaciones Internacionales CGT

23·09·2011 · redaccion