“Comenzamos el año como terminamos: Más paro, más destrucción de empleo, mayor precariedad laboral y social y más gente que “huye a la emigración”.

El primer trimestre del 2016 del mercado laboral sigue siendo, para millones de personas asalariadas, la tumba de sus derechos más esenciales, a la vez que se ensancha la franja social del empobrecimiento, la precariedad y la vulnerabilidad de sus vidas.

A marzo 2016, casi 12.000 personas aumentaron las estadísticas del paro, situándose la tasa de paro en el 21% de la Población Activa, es decir, 4.791.400 personas.

El primer trimestre del 2016 del mercado laboral sigue siendo, para millones de personas asalariadas, la tumba de sus derechos más esenciales, a la vez que se ensancha la franja social del empobrecimiento, la precariedad y la vulnerabilidad de sus vidas.

A marzo 2016, casi 12.000 personas aumentaron las estadísticas del paro, situándose la tasa de paro en el 21% de la Población Activa, es decir, 4.791.400 personas.

Esta vez ni siquiera se ha producido un aumento del empleo precario, todo lo contrario, se han destruido casi 65.000 empleos netos y eso sin contar que, cada trimestre, miles y miles de personas “se caen de la población activa”, bien vía emigración (los más) o simplemente que “se borran” de esas estadísticas.

La población activa ha disminuido en casi 53.000 personas, que en cuentas reales, son las que miden el grado de salud del mercado laboral, significando que trabajamos cada día menos personas en el estado español, por lo tanto, otros y otras tienen que hacer dobles o triples jornadas, se pierden millones de horas de trabajo real y el empleo se reparte de manera inversa a como debiera hacerse, aumentando la explotación y la derivación de las rentas salariales a la cuenta de los beneficios empresariales.

La destrucción de empleo es ambivalente pues, en el último trimestre, la economía ha destruido el triple de empleos a tiempo completo que a tiempo parcial, eso sí, el común denominador de dicha destrucción es el empleo temporal, creciendo la cadena de la precarización y, además, la discriminación por género, quienes pierden empleo son las mujeres, donde sus tasas de activad se encuentra 12 puntos por debajo de la de los hombres.

En este carrera perversa y deshumanizada contra las clases asalariadas, que el empresariado emprendió en el 2009 con la “crisis-estafa”, en connivencia con la clase política y con Bruselas, sigue aumentando el número de hogares donde todos sus miembros están en paro: ahora nos encontramos con 1.610.900 hogares, donde nadie trabaja, suponiendo un incremento de 54.300 hogares más respecto al trimestre anterior.

La mejora de los indicadores económicos, solamente corresponden a la tasa de ganancia de los empresarios, especialmente las Empresas del Ibex 35 y a las grandes corporaciones financieras, a las cuales el estado y la clase política ha financiado con miles y miles de millones, desposeído y robado de las rentas salariales y del Gasto Social.

La vida de las clases asalariadas, tanto la que trabaja, como la parada, las personas jóvenes, las personas mayores y la infancia, se instala cada vez en mayor medida en la PRECARIEDAD ESTRUCTURAL, de no rebelarse la mayoría social contra esta barbarie.

CGT considera que la mayoría social ahora más que nunca, DEBEMOS SALIR A LA CALLE a RECONQUISTAR LOS DERECHOS y LIBERTADES QUE NOS HAN ROBADO.

Madrid, 28 de Abril de 2016


Fuente: Secrtariado Permanente del Comité Condederal de la CGT

La EPA I Trimestre 2016