No nos alegramos en absoluto del desenlace (por el momento) de esta novela. No nos complace, ni está vez ni nunca, que personas manifiestamente de izquierdas vuelvan a ser decepcionadas por la mala praxis de sus dirigentes, de aquellos a los que, por enésima vez, dieron la capacidad de decidir por ellos.

Mucho menos aún nos alegra que un irresponsable político con responsabilidades de gobierno haya hecho del referéndum, de la consulta popular un truquito de desprestigiación (perdón por el neologismo).

No nos alegramos en absoluto del desenlace (por el momento) de esta novela. No nos complace, ni está vez ni nunca, que personas manifiestamente de izquierdas vuelvan a ser decepcionadas por la mala praxis de sus dirigentes, de aquellos a los que, por enésima vez, dieron la capacidad de decidir por ellos.

Mucho menos aún nos alegra que un irresponsable político con responsabilidades de gobierno haya hecho del referéndum, de la consulta popular un truquito de desprestigiación (perdón por el neologismo).

Dijimos y reiteramos: estamos con quienes participan cotidianamente en la consulta real que supone la construcción de proyectos alternativos al sistema, de realidades que defienden sus logros, de las personas que mediante la protesta buscan modificar la situación existente en su entorno, con quienes no aceptan que les recorten la dignidad o quienes defienden los puestos de trabajo y los derechos laborales.

Somos quienes llevamos tiempo diciendo OXI. Defendimos y defendemos el OXI en las calles y caminos. Y nunca prometimos derrocar solas y desde dentro al dragón del capitalismo ni al del autoritarismo, porque es triste representar, pero es más triste robar el voto popular.

Aprendamos de nuevo. Recordemos el psoetanesco «de entrada, no». Ese «oxi» que transformaron en «nai». (Permitidnos que aproveche para enviar un saludo al recién fallecido Krahe que, aparte de todo, se hizo famoso con su canción contra Felipe por causa de ese referéndum sobre la OTAN)

Porque nosotrxs estamos porque nos consulten cada día para mandar obedeciendo. Estamos por construir «autonomía».

Y es que estamos también por el «poder popular» y por el «contrapoder popular» pero, sobre todo y como siempre, estamos por el anarcosindicalismo, por la idea anarco con trabajo sindical, por construir alternativas a toda opresión y crear espacios de libertad individual y colectiva, por buscar ese mundo nuevo y andar junto a quien va más lento y ser, y sabernos, todas iguales.

Por todo ello lloramos, esta vez sí, lloramos, por las falsas promesas y junto a quienes queremos un mundo mejor, que contenga muchos mundos y que esté construido por las personas y no por las súper instituciones.

LA LUCHA ESTÁ EN LA CALLE

En Madrid a, 17 de Julio de 2015

 


Fuente: Secretariado Permanente del Comité Confederal de la CGT

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