Cientos de militantes de la CGT se concentraron ante los centros que la multinacional tiene en las localidades de Alicante, Castellón, Coruña, Granada, Huelva, Madrid, Málaga, Murcia, Sevilla, Valencia, Valladolid, Vallés Oriental, Baix Penedés, Tabernes Blanques, Puerto de Sagunto, Úbeda, Parets del Vallès, Calafell, Alcázar de San Juan, Villarrobledo,... portando banderas, megáfonos y pancartas con el texto: “Mercadona acosa y despide, Fran readmisión, si tocan a un@ toca a tod@s”. 

Cientos de militantes de la CGT se concentraron ante los centros que la multinacional tiene en las localidades de Alicante, Castellón, Coruña, Granada, Huelva, Madrid, Málaga, Murcia, Sevilla, Valencia, Valladolid, Vallés Oriental, Baix Penedés, Tabernes Blanques, Puerto de Sagunto, Úbeda, Parets del Vallès, Calafell, Alcázar de San Juan, Villarrobledo,… portando banderas, megáfonos y pancartas con el texto: “Mercadona acosa y despide, Fran readmisión, si tocan a un@ toca a tod@s”. 

Cientos de militantes de la CGT se concentraron ante los centros que la multinacional tiene en las localidades de Alicante, Castellón, Coruña, Granada, Huelva, Madrid, Málaga, Murcia, Sevilla, Valencia, Valladolid, Vallés Oriental, Baix Penedés, Tabernes Blanques, Puerto de Sagunto, Úbeda, Parets del Vallès, Calafell, Alcázar de San Juan, Villarrobledo,… portando banderas, megáfonos y pancartas con el texto: “Mercadona acosa y despide, Fran readmisión, si tocan a un@ toca a tod@s”. 
También se repartió un comunicado entre las personas que acudían a los establecimientos comerciales en el cual se informa “que el despido del delegado sindical de la CGT tienen su origen en el mes de octubre, cuando una parte de la plantilla decide constituir la sección sindical de la CGT en Mercadona-Málaga y eligen a Fran como representante ante la dirección de la empresa”.
CGT denuncia que Mercadona no ha dudado en recurrir a prácticas casi mafiosas, como ofrecer una gran cantidad de dinero al delegado de la CGT para que acepte el despido, y se olvide del tema, o amenazar a sus familiares que aún son empleados de la empresa. 
Con esta política Mercadona y sus directivos intentan que las personas que trabajan en la multinacional se mantengan sumisas y en silencio y así, de paso, poder lograr su verdadero objetivo: que las personas trabajen como esclavas para que ellos puedan seguir viviendo como reyes.
CGT ha declarado que «no entiende el silencio mediático en torno a este caso» y que seguirá con la campaña de movilizaciones por la readmisión de su delegado sindical y que «a buen seguro las mismas se irán radicalizando progresivamente hasta que se produzca una solución satisfactoria para el despedido». 

GABINETE DE PRENSA CONFEDERAL DE LA CGT


  
CGT se concentra ante Mercadona para exigir la readmisión del delegado sindical despedido