Si Franco, el dictador, levantara la cabeza, no se lo podría creer. En la dictadura se nacionalizaron las empresas privadas ferroviarias y se creo la RENFE y durante la supuesta democracia, con unos gobiernos miopes y Sindicatos pancista/corruptos llegan a la destrucción de un ferrocarril que ha costado tanto esfuerzo y dinero de los impuestos de los contribuyentes, para que cuatro amigotes de entregar sobres se queden con él y se ponga en riesgo el empleo y las condiciones laborales de todos los/as trabajadores/as del sector ferroviario en España.

Si Franco, el dictador, levantara la cabeza, no se lo podría creer. En la dictadura se nacionalizaron las empresas privadas ferroviarias y se creo la RENFE y durante la supuesta democracia, con unos gobiernos miopes y Sindicatos pancista/corruptos llegan a la destrucción de un ferrocarril que ha costado tanto esfuerzo y dinero de los impuestos de los contribuyentes, para que cuatro amigotes de entregar sobres se queden con él y se ponga en riesgo el empleo y las condiciones laborales de todos los/as trabajadores/as del sector ferroviario en España.

Si Franco, el dictador, levantara la cabeza, no se lo podría creer. En la dictadura se nacionalizaron las empresas privadas ferroviarias y se creo la RENFE y durante la supuesta democracia, con unos gobiernos miopes y Sindicatos pancista/corruptos llegan a la destrucción de un ferrocarril que ha costado tanto esfuerzo y dinero de los impuestos de los contribuyentes, para que cuatro amigotes de entregar sobres se queden con él y se ponga en riesgo el empleo y las condiciones laborales de todos los/as trabajadores/as del sector ferroviario en España.

Mientras los sindicalistos de turno han vendido nuestro futuro y el del ferrocarril público, muchos ferroviarios hemos plantado cara contra esta aberración y otros miraban al tendido como si nada estuviese sucediendo.

Las consecuencias no se van a hacer esperar y en los próximos meses quizá muchos/as se arrepientan de no haber arrimado el hombro para defendernos juntos, dejando a un lado a quienes otra vez mas han demostrado que son correa de transmisión del Gobierno de turno, que mediante suculentas subvenciones, les engorda las arcas y les otorga salvoconductos para no tener que dar palo al agua.

Desde CGT hemos vuelto a dar la cara por todos/as los/as trabajadores/as, pero la falta de unidad de las plantillas ha propiciado que los ejecutivos sindicales campen a sus anchas y vuelvan a vendernos, aun así, seguiremos, mientras tengamos aliento, defendiendo los intereses de todos/as cuantos formamos parte del sector ferroviario y poniéndoles difícil llevar a cabo sus planes desmanteladores del estatus social de los trabajadores/as y del ferrocarril que los ciudadanos/as necesitan.

CCOO, UGT, SEMAF… SINDICATOS DEL PP POSFRANQUISTA

Los Sindicatos del Régimen acaban con el ferrocarril público de la mano del PP