Durante el prácticamente un año que duró el mal llamado proceso de negociación del VIII Convenio Colectivo de VW-NA, la prensa local publicaba estos titulares y contenidos, y otros más en el mismo sentido, trasmitidos tanto desde la propia empresa como desde una representación (?) mayoritaria de las trabajadoras y trabajadores, que con la excepción de CGT actuó agrupada y al unísono en torno a la supuesta Plataforma Unificada que como se ha visto al final, no defendieron.

Se trataba de hacer creer a la plantilla y al conjunto de la sociedad navarra que en VW-NA se negociaba un Convenio de empresa con dureza e intensidad, desde las posiciones reivindicativas lógicamente diferenciadas de las dos partes, aunque ambas eran sensibles al grave contexto social y laboral existente en Navarra (55.0000 personas paradas), procurando en cualquier caso llegar a un acuerdo que atrajera altas producciones para los próximos años, como forma de generar empleo, llegando incluso a contemplar en la persecución de este objetivo la posibilidad de acordar medidas de reparto del tr

Se trataba de hacer creer a la plantilla y al conjunto de la sociedad navarra que en VW-NA se negociaba un Convenio de empresa con dureza e intensidad, desde las posiciones reivindicativas lógicamente diferenciadas de las dos partes, aunque ambas eran sensibles al grave contexto social y laboral existente en Navarra (55.0000 personas paradas), procurando en cualquier caso llegar a un acuerdo que atrajera altas producciones para los próximos años, como forma de generar empleo, llegando incluso a contemplar en la persecución de este objetivo la posibilidad de acordar medidas de reparto del trabajo como lo podrían ser distintas modalidades de reducción de la jornada.

Muy bonito. Precioso. Encomiable… El problema es que todo esto se decía y se publicaba en las plataformas y hojas sindicales (?) difundidas en la fábrica, y en los artículos y noticias sobre la “negociación” a los que la prensa local dedicaba grandes espacios, PERO EN LA MESA NEGOCIADORA DE ESTO NO HABÍA NADA DE NADA, tal y como desde CGT nos esforzábamos en denunciar y explicar durante todo el tiempo que duró el proceso, para tratar de que la plantilla se implicara e interviniera directamente en el mismo, como única forma de evitar llegar hasta donde se acabó llegando.

La plantilla no se implicó, ni quiso saber nada del asunto en su inmensa mayoría , y el proceso de “negociación” volvió a ser una farsa consentida por la mayoría de los trabajadores y las trabajadoras que permanecieron todo el tiempo pasmadas y desmovilizados (ante estos hechos, aquí nadie puede lavarse la cara en dos minutos con un referéndum…).

Y lógicamente, en el resultado nada de reparto del trabajo, nada de segundo modelo, ni nada de nada. al contrario, más jornada anual por el IPC pelado (que es perder poder adquisitivo), rebaja brutal en las condiciones de la nueva contratación, aumento de la ya desbocada flexibilidad existente, sostenimiento de las condiciones de trabajo que están destrozando la salud física y mental de esta plantilla, etc, etc… AH!!! Y para colmo un redactado que la empresa ha modificado como le ha dado la gana (fuera de lo preacordado y sometido a referéndum…), sin que nadie a excepción de CGT se haya dignado siquiera a comentar el asunto.

Y luego…, un montón de asuntos abiertos a desarrollar en “mesas negociadoras” en las que solo se cerrará lo que sea de interés de la empresa, que de esta manera conseguirá más objetivos y nos arrebatará más derechos casi sin que se entere nadie. Todo maravilloso…

¿Se entiende ahora un poquito más porqué CGT no participa en esta farsa unitaria de sindicatos y empresa?

¿Se entiende algo mejor porque pedimos la intervención directa de la plantilla y convocamos paros facilitando marcos para el debate a lo largo del proceso?

 



Fuente: CGT.LKN Volkswagen, Nafarroa