En el estado español ser joven y con formación es más una condena que una situación ideal : el 66% de la juventud tienen un contrato temporal con un salario bajo.

Mientras los beneficios empresariales se han multiplicado en un 73% entre 1999 y 2006, el salario medio real de la clase trabajadora del estado español perdió un 4% de su poder adquisitivo.

Del aumento del empleo precario surge la figura del trabajador empobrecido : 19 millones de personas cobran menos de mil euros al més, de las cuales 3 millones cobran menos de 530€/mes.

Mientras los beneficios empresariales se han multiplicado en un 73% entre 1999 y 2006, el salario medio real de la clase trabajadora del estado español perdió un 4% de su poder adquisitivo.

Del aumento del empleo precario surge la figura del trabajador empobrecido : 19 millones de personas cobran menos de mil euros al més, de las cuales 3 millones cobran menos de 530€/mes.

Desde la aprobación de la última Reforma Laboral en mayo de 2006 y hasta mayo de 2007 se firmaron 2,2 millones de contratos indefinidos de los que sólo se mantienen 857.305. Un año después de recibir las subvenciones y las bonificaciones empresariales, a fondo perdido, 1,3 millones de contratos indefinidos han sido destruidos sin obtener nada a cambio.

La temporalidad sigue en el 89% de los nuevas contrataciones, afectando en 2006 el 47% de la población asalariada, especialmente las personas inmigrantes que sufren una tasa del 60%. Esto es debido al fraude en la contratación concatenada de trabajadoras y trabajadores eternamente temporales.

La flexibilización de las condiciones de trabajo nos impide desarrollar una vida plena poniendo nuestro tiempo y nuestro ocio a disponibilidad de la empresa ante cualquier otra premisa.

Mientras tanto, los contratos de trabajo siguen vaciándose de derechos a través de la indefinición de la obra para la que se trabaja, la vinculación laboral a los contratos mercantiles y la subcontratación, que es la relación laboral que mantenemos el 50% de la población asalariada.

Se fomenta la figura de falso autónomo a través de los denominados “planes emprendedores”, que se financian a cargo de la arcas públicas. Así se ha incrementado en un 70% los autónomos dependientes en los últimos cinco años debido a la externalización de servicios de las grandes empresas. El 65% de los nuevos autónomos son mujeres, cifra alarmante que nos indica cómo, en realidad, se está solventando el problema del pleno empleo femenino.

Además, sin olvidar que todos los días mueren más de 4 personas por el incumplimiento sistemático de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y por la precariedad de las condiciones en las que se trabaja, sin que Administración ni Patronal hagan nada por evitarlo.

Ante la explotación laboral, CGT exige una legislación que garantice empleo estable y seguro, salarios dignos, beneficios sociales con cargo a las empresas y limitación de los beneficios empresariales con reparto de los mismos.

Ante los abusos en la contratación, CGT exige la eliminación de subvenciones por contratación indefinida barata, la universalización de la contratación indefinida con indemnizaciones mínimas por despido de 45 días por año trabajado, y la actuación real de la Inspección, el INEM y la Seguridad Social contra la ilegalidad de la concatenación de contratos durante años.

Desde CGT reivindicamos unas políticas laborales y sociales igualitarias, en un horizonte de reparto del trabajo y la riqueza que satisfagan las necesidades del conjunto de la población.


Fuente: Comité Confederal CGT

Precariedad 2007