En CGT pensamos que esta casa vive un momento crítico en el que se impone la claridad estratégica, en la que se fijen las posiciones de los diferentes actores, internos y externos.

En CGT pensamos que esta casa vive un momento crítico en el que se impone la claridad estratégica, en la que se fijen las posiciones de los diferentes actores, internos y externos.

En CGT pensamos que esta casa vive un momento crítico en el que se impone la claridad estratégica, en la que se fijen las posiciones de los diferentes actores, internos y externos.

De un lado, están aquellos cuya intención, nos tememos, es recortar a RTVE por abajo (desde luego no los sueldos de los directivos ni las productoras) hasta hacerla inútil para cumplir con su servicio público: el Gobierno (en sus diferentes facciones), la SEPI y aquellos «enterados» del Consejo de Administración que están dispuesto a pactar entre sí, una vez más, a costa de los trabajadores y quizá para que la radiotelevisión pública no escape al control partidista.

De otro lado debemos situarnos todos aquellos que demostremos estar dispuestos a defender no solo las condiciones laborales dignas, sino el servicio público, la financiación estable y la viabilidad de un proyecto de radiotelevisión pública para todos y todas, con rentabilidad social, independiente y de calidad.

Aquí no sobran, al contrario, suman todas aquellas iniciativas de autoorganización y activismo desde abajo, así como todos los apoyos de la ciudadanía, la otra gran perjudicada de este ataque a RTVE. Sirva de ejemplo el concierto de la Orquesta y Coro, organizado por los propios músicos y que ha contado con un eco y un apoyo amplísimo en la calle.

En este lado del frente deberían estar, por supuesto, todos los sindicatos de la casa y el CI, unidos en la lucha. Lamentablemente, esta unidad aún no existe, porque para que sea posible todos, trabajadores y sindicatos, deben conocer qué y en qué términos se negocia. Esa es la única manera de inmunizarnos contra filtraciones interesadas y de que la negociación no escape de nuestras manos hacia «instancias superiores».

Como esta comunicación a día de hoy no se da, creemos que tratar de visibilizar esa unidad a toda costa puede inducir a error. Por eso en CGT hemos decidido declinar el ofrecimiento para estar en la cabecera en la manifestación del día 22.

Se está jugando mucho más que la regresión en nuestras condiciones de trabajo: se está jugando el futuro de todos y todas, independientemente de simpatías políticas y filiaciones sindicales, y todas y todos tenemos derecho a decidir sobre lo que nos afecta.

Se acerca el momento en que tendremos que vencer nuestros miedos y ser capaces de pelear, junto con los ciudadanos, por un modelo de RTVE económicamente viable y socialmente rentable.

¡TODOS Y TODAS A LA MANIFESTACIÓN DEL DÍA 22!!

Plaza de Antón Martín, frente al Monumental. 13:00 horas.

CGT en RTVE: Antes de la unidad, clarificación