Religión fuera de los centros

Ante el traslado por parte de la Consejería de Educación andaluza a los centros educativos la responsabilidad de decidir el número de horas lectivas de religión que se deben impartir en el centro (1 o 2) y a costa de las horas de que asignatura y ante la recepción de cartas de profesorado de Religión dirigidas a integrantes de la comunidad educativa para que se opte por las dos horas, el Sindicato de Enseñanza de CGT quiere manifestar lo siguiente:

CGT - Enseñanza Jaén

  1. Hacemos un llamamiento a los claustros para que sugieran a la administración que la religión se imparta en las parroquias, en las sinagogas, en las mezquitas o en los salones del templo en el horario que los señores obispos, los rabinos, los imanes o los pastores consideren oportuno porque no es nuestra función establecer el horario de una materia que a juicio del claustro no debería impartirse en los centros escolares (lo cual no quiere decir que el profesorado de cada una de las posibles religiones deban de ser despedido sino destinado a los lugares más apropiados para impartir doctrina religiosa). Consideramos además que las distintas religiones iglesias, organizaciones, etc. deben asumir los gastos del adoctrinamiento (así se expresa la Iglesia Católica en su Doctrina).
  2. Si la administración educativa que sostiene con los impuestos del pueblo a la Iglesia Católica, no comparte esta visión, que sea ella misma la que decida que horario debe cubrir la asignatura y a costa de que asignatura. Que decida la administración si se deben reducir las horas de Matemáticas, Lengua, Historia, Inglés o de la asignatura que crea conveniente para dar cabida a la doctrina religiosa de la que se trate. Y además que lo explique después del tan cacareado fracaso escolar que tanto gusta mostrar el Sr Wert.
  3. No hay que olvidar que hacer un hueco para que el profesorado de religión no pierda su puesto de trabajo (que no lo perdería ya que la iglesia lo seguiría contratando, por la enorme importancia que para ella tiene el adoctrinar a la infancia) conlleva una reducción de las horas de otra asignatura con lo que se está frustrando la contratación de una persona para impartir esa asignatura.
  4. Si todos los claustros tomaran una postura similar, a lo mejor la administración se tomaba en serio la barbaridad que supone destinar las aulas de centros públicos para el adoctrinamiento religioso o, por lo menos, no utilizaría al profesorado como cómplices del proceso de adoctrinamiento educativo que  se está llevando a cabo.
  5. Si además del profesorado, las familias del centro educativo presionaran a la administración para que no se cambiaran horas de materias por horas de doctrina, lo mismo estaríamos más cerca de solucionar el problema. No se puede mantener que el nivel de conocimientos es muy bajo y, al mismo tiempo, seguir cambiando horas lectivas por horas de doctrina.
  6. Animamos a la Administración a que asuma su responsabilidad y no trate de hacer cómplices a todo el profesorado de una medida que va en contra la calidad del sistema educativo.
02·06·2015 · redaccion